Historia de la “Alta Costura”

Por Paloma Escorsa.

El término llamado “Haute Couture” o “Alta Costura” nació en París, Francia, ciudad que es considerada en la actualidad la capital mundial de la moda, a mediados del siglo XIX está protegido por la ley.

Según la cámara sindical de la alta costura parisina se refiere a la creación de ropa a la medida y sobre pedido de cada cliente. El couturier Charles Frederick Worth que llegó a París tras siete años de formación en Londres y es considerado el padre de la alta costura, fue el primer diseñador de moda de la historia del que se tenga conocimiento, pues antes de él la moda se basaba en los estilos de las cortes reales y los atuendos eran copiados por costureros anónimos que no tenían grandes conocimientos en la materia.

Woth creaba diseños únicos para sus clientes, pero también hacía presentaciones de sus creaciones, que eran lucidas por modelos. En 1858 funda junto a su socio, el sueco Boberg, su propia casa de moda en el número siete de la Rue de la Paix en París, de la que toma en 1871 la dirección en solitario, marcando así el comienzo de las pasarelas o desfiles de moda.

Fue el primer diseñador en atribuirse la categoría de celebridad al firmar sus creaciones como se firman las piezas de arte. Además, cada nuevo año presentaba una colección que era la sensación entre la élite europea. Sus diseños se caracterizaban por líneas sencillas, redujo la crinolina en las faldas y el exceso de tela que solían llevar en la parte de atrás resaltando la figura femenina. A partir de su gran éxito, surgieron otras casas de moda, tales como Lanvin, Chanel, Schiaparelli, Balenciaga y Dior.

A principios del siglo XX, la moda seguía siendo generada casi en su totalidad en París, donde se creaban grandes espectáculos para presentarla, editores y compradores de todo el mundo llegaban a la ciudad de la luz y las prendas eran copiadas abiertamente para ser reproducidas en otras ciudades. Al final de la segunda Guerra Mundial las cosas cambiaron, la moda para las masas alcanzó gran auge, y la alta costura sufrió un declive.

Ahora para las casas de moda la ropa hecha a la medida ha dejado de ser su fuente principal de ingresos, pero mantener una colección de “Alta Costura” les ayuda a mantener el prestigio y las ventas de sus líneas de ropa “Pret – a – Porte” pues siguen siendo un símbolo de status y elegancia y son usadas por las esferas más altas de la sociedad mundial.

Para que una casa de moda pueda describirse como “alta costura” es necesario que cumpla los siguientes requisitos:

• Vender cada modelo de la colección no más de una vez en cada continente.

• Tener un taller en París empleando a mínimo 20 artesanos de tiempo completo.

• Exponer 2 colecciones al año, un mínimo de 35 modelos de día y noche por colección.

Debido a la rigurosidad de dichos requisitos, los diseñadores hacen un gran esfuerzo año con año para poder denominarse Haute Couture. Estos diseñadores no sólo desean cumplir con las reglas establecidas por dicha cámara, sino que pretenden que sus piezas causen admiración y agrado entre el público y la industria de la moda.