Mercados de la Ciudad de México

Por  Carlos Triulzi.

Envueltos en olores, colores, sabores y significados, los mercados, más que un simple espacio de compra y venta para el abastecimiento diario, son una síntesis de la cultura y la historia de una región, así como de las relaciones comerciales que tiene ésta con otras poblaciones.

Para saber algo de los inicios del mercadeo, intercambio y trueque de los diferentes productos, tenemos que regresar al S. XVI cuando el mercado Tlatelolco “Tlatelulcu”.

TLATELULCU

Se sabe por las crónicas de Don Bernal Díaz del Castillo (1492-1585) conquistador y cronista de indias, decía que:

Tlatelulcu fue el primer lugar donde nuestros indígenas comerciaban sus diferentes productos tales como; pieles, telas, oro, sal, cacao, plumas de ave, así como animales vivos y sacrificados para el consumo, verduras, frutas y madera, así como los productos básicos para la sociedad prehispánica.

Este mercado de Tlatelolco, según el conquistador, decía que; su sorpresa fue ver el orden que tenía ese mercado, dividido por secciones según el producto, tal como sucede ahora en las tiendas de autoservicio, pero su admiración no paró ahí, también contaban con un conciliador en caso de desacuerdo entre comprador y vendedor.

Envueltos en colores, sabores e historia, además de ser un espacio de compra venta, son muestra de nuestra cultura y para darte una idea de lo que digo, a continuación relato la vida de algunos mercados, al menos los que a mi juicio son los más importantes.

Mercado Volador

Una gran solar anexo al Palacio de Moctezuma II, que se utilizaba como tierras de sembradío o bien para efectuar en el juego ritual, vistoso y espectacular, Los Voladores. De ahí el nombre de este mercado, además en este predio se efectuaban grandes festividades, como; corridas de toros, guateques, verbenas etc. Posteriormente en 1660, el Conde de Revillagigedo promulga el reglamento para los mercados de La Ciudad de México, especialmente para el Volador.

En 1791 un incendio destruye los puestos y la mayoría de las instalaciones hechas de madera.

Posteriormente en 1831, el Ayuntamiento de la Ciudad, compra los terrenos y edifica en el mismo lugar un edificio de mampostería, pero negándose a morir; en 1870 se reconstruye agregando un piso más, pero la gente le perdió la confianza y el interés por lo cual quedó muy baratillo.

La ubicación de este mercado fue donde hoy día, se encuentra la Suprema Corte de Justicia, Pino Suarez n 2 Col. Centro, abarcando también el lugar donde se encuentra la escultura a la mexicaneidad a un costado del D.D.F.

Mercado de La Lagunilla

Este tradicional barrio, lleno de historia y colorido con canto de mariachi, pidiendo amor o queriendo olvidar ese amor, en “El Tenampa”; de la tradicional Plaza Garibaldi. Desde la calle de Bocanegra hasta Comonfort y de Allende a Matamoros sobre Reforma.

El nombre de La Lagunilla proviene de las condiciones que tenía el terreno, era una laguna con un embarcadero cercano al tianguis de Tlatelolco.

Originalmente este barrio estaba habitado por familias españolas de clase alta, pero con la epidemia de cólera en 1833, el barrio quedó vacío, al ver esto algunos comerciantes y gente pobre, aprovechándose de la situación, se instalan en el barrio apoderándose de las casas, así es como nace el comercio en La Lagunilla.

Este mercado funcionaba como centro de abasto para un segmento de la población de las colonias Santa María la Rivera, Santa María la Redonda, la Guerrero y el Centro.

Cuenta con los apartados de semillas, frutas y legumbres, carnes, aves y pescado, las telas y la ropa; el de muebles y varios; además del comedor y guardería infantil.

Para conocer la Lagunilla, debemos adicionar el comercio de antigüedades; que se instala los domingos, ahí puedes encontrar muebles antiguos, roperos, algún radio viejo, un fonógrafo, una cámara de fuelle, una vieja carabina 30-30, una pistola vieja, muñecas de porcelana, juguetes antiguos, discos de 33, 45 y 78 r.p.m. hechos de pasta; esto y otras cosas mas cuya antigüedad es obvia, pero la utilidad nula.

Mercado de San Juan

El mercado de San Juan es uno de los más antiguos de la Ciudad de México. Visitarlo es adentrarse, sin duda a los usos y costumbres del México Prehispánico.

El poeta Pablo Neruda alguna vez dijo, “No conoce la ciudad de México quien desconoce sus mercados, el Sonora por su brujería, el Abelardo Rodríguez con sus murales, en fin cada mercado tiene ese algo que lo distingue, pero si de gourmet se trata solo el mercado de San Juan a ver que se te antoja para comer hoy.”

En San Juan encontraras armadillo, iguana, avestruz, zorrillo, venado, gran cantidad de buen conejo, lechón, cabrito, tepezcuintle (importado de Honduras) y de Texas el jabalí, búfalo, cocodrilo de Florida, hasta león y no puede faltar el chango. Existen también la sección de aves, en la que puedes encontrar, codorniz, pato, perdiz, faisán, pichón, ganso, pavo, así como huevos de diferentes aves.

Que decir de los quesos, las pescaderías, la dieta y lo verde. Este gran proveedor de los más conocidos chefs, siendo su verdadero nombre Mercado Ernesto Pugibet ,por estar situado en la calle del mismo nombre entre las calles de Luis Moya y Buen Tono. Eeste mercado tiene un aspecto extraño en su construcción, ya que antes fue la fábrica de cigarrillos “Buen tono”.

Mercado de La Merced

La fiesta principal para celebrar el onomástico de este mercado es el 24 de septiembre. Ubicado en Fray Servando Teresa de Mier y Anillo de circunvalación, en la Delegación Venustiano Carranza, este barrio del Distrito Federal nos ofrece la ancestral tradición del mayor comercio en la ciudad. En los años 50’s fue el mercado principal de abasto en la Ciudad de México, hasta el 22 de noviembre de 1982, fecha en que se inaugura la Central de Abastos, mercado de abastos más grande del mundo, el cual genera ventas por 30,000 toneladas de alimentos diariamente, para el consumo del D.F. y su área metropolitana siendo este el 80% del total. Este mercado se niega a desaparecer, se ha quemado en varias ocasiones, la última el 25 de marzo del 2013, este incendio consumió el 75% de la nave mayor, más de 7 mil metros.

Este peculiar y enorme mercado tiene una gran nave mayor en la que se venden frutas, verduras legumbres, flores y una nave menor con expendios de abarrotes, carnes, pescado.

Un paso a desnivel donde encontrarás cesterías, artesanías, un anexo de talabartería y jarciería, mas la sección “Ampudia” de dulces, juguetes y hasta productos para pirotecnia, además de los amuletos y artículos para las actividades místicas.

Mercado 2 de Abril

Si alguna vez te preguntaste cual fue el primer mercado de La Ciudad de México, seguramente el del 2 de Abril ni lo hubieras tomado en cuenta.

Este mercado tiene el privilegio de haber sido el primero, construido especialmente para ese fin, situado a dos calles rumbo norte de la Alameda Central, rodeado de museos, edificios históricos como: la iglesia de la Santa Veracruz, con su pintoresca plaza, el Hospital de San Hipólito, el Museo Franz Meyer.

Escondido en un pequeño cuadrante al norte de la calle de Mina, al sur de la calle de Pensador Mexicano para mayor seña atrás del Teatro Blanquita, cuentan que frente a este mercado se encontraba el famosísimo lugar para bailar “Salón México” platican que los que visitaron este salón, que en sus paredes había un letrero que decía “No tire las colillas de su cigarro en el suelo, porque las damas se pueden quemar los pies”.

Cuenta con 115 locales y 50 accesorias, que ofrecían alimentos frescos para cocinar, además sus fondas, tenían fama de comida sabrosa y barata, buena opción para los oficinistas del barrio en los años 60s y 70s. Hoy en día ese barrio se ha convertido en cueva de viciosos y delincuentes y eso hace que el mismo mercado haya bajado la calidad de sus productos, pero vale la pena conocer el barrio, acudir a sus iglesias y museos aledaños.

Mercado Martínez de la Torre

Enclavado en plena Colonia Guerrero, en los terrenos que fueron propiedad del Lic. Rafael Martínez de la Torre, Eje 1 norte esquina Soto.

Salir de la estación del metro Guerrero y entrar al mercado, nadie se imaginaria que hace 500 años o más, justamente en ese lugar, navegaban los Mexicas en trajineras para la venta de sus mercancías, hoy en pleno S. XXI te, invito a dar un viaje por el tiempo y visites el mercado Martínez de la Torre, pensaras que todos los mercados populares son iguales y tienen lo mismo, pero no cada uno tiene lo suyo, este en el renglón de comidas aventaja y por mucho a otros, local por local y platillo por platillo, de la cecina a la barbacoa, pasando por los mariscos, tamales, tacos y gelatinas, este rincón en la Col. Guerrero puede satisfacer el mayor antojo de la bien sazonada comida popular. En el pintoresco Martínez de la Torre encontrarás  verduras, frutas, y legumbres, carnes, pescado, siempre fresco y de buena calidad; y en el sector de ropa encuentras de muy buena calidad y a precios muy cómodos.

Mercado Abelardo Rodríguez

El mercado Abelardo Rodríguez fue inaugurado por el presidente del mismo nombre y es el segundo mercado publico edificado ex profeso en la capital en el S. XX (el primero, es el 2 de abril -1912- ubicado en las calle de Pensador Mexicano, atrás del Teatro Blanquita).

Cuenta con más de 350 locales y está ubicado en el cuadrante de las calles Republica de Colombia, del Carmen, Rodríguez Puebla, y Venezuela. Fue construido por el arquitecto Antonio Muñoz, y presenta un muy variado estilo arquitectónico: Art Decó, Neo Clásico, Neocolonial Art Noveau y Bella Epoque.

Esta construcción llamó mucho la atención, por sus dimensiones (más de doce mil metros cuadrados con una inversión de un millón  de pesos, 1934).

Este sitio no es cualquier mercado, es un museo dado que cuenta con 10 murales en sus entradas, vestíbulos, pasillos y patios, este mercado tiene el cuarto lugar de importancia en el Centro Histórico después de Bellas Artes, Palacio Nacional y La Secretaría de Educación Pública.

Bajo la dirección de Diego Rivera se trabajaron 1343 metros cuadrados de fresco y 157 metros de temple; a cada artista se le pagaron $13.50 pesos por metro cuadrado pintado, 3.75 dólares de ese tiempo.

Mercado de Jamaica

El nombre de Jamaica, no proviene de la flor del mismo nombre con la que preparamos rica agua fresca, el nombre provino de una fiesta taurina que se realizaba alrededor de una plaza que se encontraba, donde ahora está el mercado.

Ubicado en el Eje 2 y Congreso de la Unión, la estación del metro Jamaica, tiene como emblema un elote, como muestra de la fertilidad de nuestras tierras. Fue inaugurado el 23 de septiembre de 1957, pero este ya contaba con gran historia sobre todo en venta de plantas, flores y frutos.

Aunque es uno de los principales mercado de carne y abarrotes, la gente lo conoce más por la venta de flores y plantas, y cuenta aproximadamente con 3,000 variedades de plantas y flores, existen 1,150 puestos ahí puedes encontrar la más humilde maceta con una plantita, hasta el más sofisticado arreglo floral, pasando por las coronas fúnebres, todo a precios económicos.

Mercado de Sonora

Entrar al Mercado de Sonora es sumergirse en un espacio de magia, esperanzas, deseos y anhelos, tejidos entre risas, sueños y pregones de vendedores.

Situado al oriente del Centro Histórico, en la Col. Merced Balbuena en Fray Servando Teresa de Mier, muy cerca de la vieja Estación de Bomberos.

El día sábado es el día con mayor afluencia de clientes, el mercado se amplía hacia el área de estacionamiento, los callejones son invadidos por puestos de muy variados antojitos, carnitas, barbacoa, chicharrón, pancita para curarse la resaca del viernes, se venden también elotes, nopales, hierbas medicinales traídas de Hidalgo, Morelos, Estado de México y Puebla.

En la nave mayor se encuentran los puestos fijos, en sus bulliciosos pasillos podrás encontrar los productos más variados y poco vistos tales como: juguetes tradicionales, las humildes canicas, baleros, trompos de punta de clavo, para asentarla en la banqueta, pero no solo hay juguetes para niño, también encontrarás muñecas de trapo, juegos de té, matatena, etc. en fin tratar de encontrar a niños actualmente jugando con este tipo de juguetes sería muy raro aquellos tiempos eran otros y ya no volverán.

En otros puestos no falta la distinta alfarería, de Guanajuato, Puebla, Oaxaca, sin faltar la sección de plantas medicinales y la magia vinculada a conceptos religiosos.

Ya estando ahí no puedes dejar de visitar la sección de venta de animales vivos, desde pollitos, perros, tucanes, guacamayas multicolores, ratas blancas, hámsters, conejos, gallos, gallinas, patos y una gran variedad de reptiles y vida marina.

También la zona de herbolaria y magia la cual nos brinda muy variadas propuestas en hierbas de uso medicinal y los llamados hechizos mágicos o brujería, los cuales en sus diferentes opciones dicen algunos podrán brindarte protección espiritual y suerte en tu vida diaria, ahuyentar las malas vibras, atraer tener salud, dinero y amor no dejes de visitar este punto siempre vale la pena intentar.

Mercado de Tepito

Hablar de mercados sin nombrar al Mercado de Tepito, es no tener ni idea de lo que es el comercio en la Ciudad de México. Ubicado al norte Del Carmen y La Lagunilla al sur de la Glorieta de Peralvillo en la Delegación Cuauhtémoc; ahí donde la estación del metro tiene como logo un guante de box.

Es el barrio más bravo y emblemático de la Cd. de México, dedicado al comercio aquí puedes encontrar de todo, juguetes, ropa, fayuca y electrónicos, todo sin factura y no hay devoluciones.

En ese barrio vivieron grandes personajes, entre los más distinguidos los escritores Carlos Monsiváis y Armando Ramírez escritor de “Las Glorias del Púas”. Futbolistas como Cuauhtémoc Blanco. Además es el semillero de destacados boxeadores, como: Raúl “El Ratón” Macías, José “Huitlacoche” Medel, Rubén “El Púas” Olivares, por nombrar algunos.

Los tepiteños, se sienten orgullosos de ser mexicanos, pero es un don de Dios, ser de Tepito.

 

Mercados existen muchos cerca de tu colonia, así como el de La Condesa y el de San Pedro de los Pinos, ambos con mas de 60 años. Hoy en día el entrar a un mercado, siempre es agradable por todo su barullo, el ir y venir de la gente, además de la incógnita de encontrar lo que quieres, ya sea unos zapatos, alguna herramienta, víveres en general, sin faltar el antojo de un taco. Estos son los Mercados de nuestra Ciudad.