¿Cuánto vale la Mona Lisa?

En promedio, los visitantes del Museo de Louvre dedican quince minutos para contemplar la Mona Lisa.

Por José Ignacio Aldama.

¿Alguna vez se ha preguntado a cuánto asciende el valor de una obra de arte como la Mona Lisa?, ¿qué precio alcanzaría si se subastara?, ¿qué cantidad se fija para asegurarla, si es que lo está?

La pregunta aplica para otras obras como El David, de Miguel Ángel; Las Meninas, de Velázquez; La ronda nocturna, de Rembrandt, o Los fusilamientos del 2 de mayo, de Goya, piezas reconocidas por el colectivo cultural como obras maestras. El cuestionamiento nos invita a reflexionar sobre el valor de las obras de arte en el tiempo, la forma de tasarlo y los precios que alcanzan en el mercado.

Algunas piezas rebasan lo que entendemos por “obra de arte”, para convertirse en íconos de la cultura universal o en emblemas de una época, para otros, su valor es inmensurable. Podemos concluir entonces que es imposible fijar su precio.

Si embargo, cuando La Gioconda viajo a Estados Unidos en 1972, se dijo que su valor para el seguro de viaje se estimó en 100 millones de dólares, equivalentes en valor presente a unos 700 millones.

Pero no sólo el valor del dinero ha cambiado en estos cuarenta años, también es distinta la cotización de las obras de arte y el flujo de bienes para invertir en ellas. Antes del viaje de la Mona Lisa, la mayor cantidad de dinero pagada por una obra de arte eran los 5 millones de dólares (30 millones de hoy), que en 1967 desembolsó la National Gallery of Art por la Ginevra de Benci, de Da Vinci.

En los ochentas, superaron consecutivamente la marca La Adoración de los Reyes, de Mantegna, adquirida por el Museo J. Paul Getty, en 1985, por un poco más de 10 millones de dólares (20.7 millones), y Jarrón con quince girasoles, de Van Gogh, por el que se pagaron casi 40 millones de dólares en 1987 (74.5 millones). Desde entonces, la escalada de precios no cesa.

Aumentos en tiempos de crisis

Es posible que de la lista que año con año publica la célebre revista Forbes, con las 400 personas con mayores bienes del mundo, recuerde sólo recuerde al que ocupa el primer lugar. Algo que quizás no sepa es que, desde 2007, la lista sólo incluye billonarios; es decir, personas cuyas fortunas superan los mil millones de dólares (en 2003 usted podía ingresar a la lista con tan sólo 600 millones; hoy, el promedio es de 3 billones).

¿Qué se puede hacer con ese dinero? Si vemos desmoronarse el mercado inmobiliario y se perciben inestables las bolsas del mundo, y tomamos en cuenta que los bienes de lujo como aviones o yates se deprecian rápidamente, no resulta tan extraño que el mercado del arte se vea como un sólido instrumento para colocar el dinero, porque no sólo sostiene su valor, sino que se incrementa.

Bajo esta idea, resulta que hay una enorme escasez de obras de arte para invertir y se explica entonces los precios que alcanzan algunas piezas. Todo parece indicar que, cuando la economía global reanude su crecimiento, el número de millonarios crecerá y aumentarán con ellos, los precios del arte.

Por ejemplo, en 1990, en 2006 se pagaron 137 millones de dólares (145 millones) por Woman III, de Willem de Koonng.

La marca actual, sin embargo, la impusieron los 140 millones de dólares pagados (148 millones) por No.5, 1948 de Jackson Pollack.

Una obra como la Mona Lisa es “invaluable”, pero de ponerse a la venta, seguramente no duraría mucho tiempo en el mercado.